las manos
los dedos
las uñas
el vello de los brazos
los sobacos
el cuello
las mejillas
los puntos negros de la nariz
las ojeras
las arruguillas de las ojeras
mis pechos
la forma de los labios
la imperfección de mis dientes
las cejas
el barrigón
el vello que precede a mi vagina
esos muslos
las nalgas
la celulitis
la carne que me sobra por la espalda
las rodillas
las cicatrices que decoran a las rodillas
las piernas mal depiladas
los pies planos
las uñas de los pies
Hay días en los que me odio. Odio el cuerpo del que soy dueña y ama. Como si me lo hubieran endosado sin haber podido escoger, no teniendo más opciones o posibilidades que practicando un ejercicio de conformismo bastante desagradable.
Nunca he sabido ser conformista.
Y me odio.
Pero no del mismo modo del que podía odiar a las niñas cursis y repelentes del colegio, aquellas que cantaban por Laura Pausini mientras le hacían ojitos a algún compañero. No. Es más intenso, menos soluble e instantáneo. Es como un amigo invisible que me acompaña siempre, sin intención de abandonarme.
Cuando lo intentas hablar con alguien que se cree muy equilibrado, éste siempre finge ser un sucedáneo de psicologo y te espeta un "¿cómo vas a querer a alguien o, esperar que alguien te quiera a ti, si tú no lo haces por ti misma?", y tú te quedas con los ojos abiertos y sin saber qué responder que no sea ese triste y tímido "ya" que te sale con la boca chica.
Maldita demagogia. no todo es tan simplista ni tan redundante.
La verdad, la realidad no es unidimensional. No tiene una sola cara.
Para mí se asemeja más a un dado, que tiene 6. Todos sus lados son reales y existentes y podemos verlos gracias a la objetividad que pongamos en darle vueltas, pero nunca podemos ver más de 3 lados a la vez. NUNCA.
Yo me doy asco, siento odio hacia mi misma y no me quiero o no estoy satisfecha debido a la imagen que proyecto. Hasta el punto de que si me miro en el espejo con detenimiento las lágrimas acuden a mis ojos.
Pero, a su vez, sé que en mí hay fuerza y determinación para luchar contra esa parte de mi misma. Que hay medios, que soy inteligente y que yo puedo con esto y mucho más.
El odio está hypervalorado. La gente escucha o lee la palabra odio y se incomoda. No hay nada peor que el odio. Suprimamos el odio. Cuando la realidad es que como en todo, el problema son los excesos. Un exceso de odio puede ser fatal, letal incluso. Ahora, el mismo loco también puede matar por un exceso de amor, no jodamos.
En ningún caso defiendo que se pueda hacer daño a los demás en nombre de ningún sentimiento, es solo que considero que el odio es un sentimiento natural en el hombre, igual que lo es el cariño, la fraternidad, la envidia, los celos, etc. Y cada cual hace propios unos sentimientos para consigo y para con el mundo.
Nunca voy a poder quererme siendo una bola gorda.
Cuando más me quise fue cuando ser Ana era mi política de vida. Y no me odiaba sino que pensaba que era maravillosa.
El odio formará parte de mi vida como carburante para alcanzar mis metas. Y por esto, gente del mundo, es por lo que el odio no tiene por qué ser malo.
heey, me gusta como escribis, lastima el mensaje que trasmite tu interior :(
ResponderEliminarprincess, trata de ser positiva.. si estas depre te va a costar mas bajar de peso!! vamos que dentro de poco vas a recuperar la corona, y para siempre :) si ya lo lograste una vez, la segunda sera mas facil x)
sueeeerte, y tee sigo asi nos mantenemos en contacto x)
Princesa, el odio no es malo, no existe lo bueno y lo malo, cada uno es artífice de sus sentimientos y realidades.
ResponderEliminarMe gusta tu blog, te sigo!
Besos.
.-Yeeahyeeah♥
si es que a veces parece que hagas lo que hagas lo haces mal...todo lo haces mal. yo me odio cuando hago las cosas SABIENDO QUE ME ARREPENTIRÉ DESPUÉS. Porque a ver, si NO LO SUPIERA, si realmente fuera una ignorante y cometiese errores sin ser consciente de ello...pero me propongo cosas y me esfuerzo mentalmente para solucionar lo que va mal pero yo misma me los cargo. creo que leer tu entrada me inspirará para escribir la mía...entiendo muy bien lo que quieres decir, no estás loca, yo siento lo mismo -quizás eso te consuele menos aún x-d-x-d. a ver, el problema en todo esto es que no podemos ser felices siendo redondas. ahí está la cuestión. eso no le pasa a todo el mundo. el odio es un impulso a falta de amor. no sé cuál ganaría, nunca me lo he planteado.
ResponderEliminarYo odio mi culo, mis piernas, mis manos, mi barriga (a pesar de tenerla plana), mi cara, mis brazos...creo que todas nos odiamos mucho...sobretodo partes en concreto, pero todo se soluciona...al menos..eso intentamos, ¿no? :)
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